Introducción
El desarrollo del lenguaje empieza ya en los primeros meses, cuando tu bebé escucha los sonidos y los imita. La interacción diaria es el mayor apoyo para aprender a hablar.
Qué esperar a estas edades
- Hacia los 9 meses: encadenar sílabas diferentes y mirar cuando lo llaman por su nombre
- Hacia los 12 meses: gestos como saludar con la mano, y llamar a su madre o a su padre con un nombre especial
- Hacia los 15 meses: intentar decir una o dos palabras además de “mamá/papá”
- Hacia los 18 meses: intentar decir al menos tres palabras además de “mamá/papá” y entender instrucciones sencillas de un solo paso
Son señales del desarrollo que la mayoría de los niños pueden mostrar a esa edad; no constituyen un diagnóstico. Si falta alguna, pide una valoración en lugar de esperar pensando que “ya hablará”. En los bebés que nacieron antes de tiempo, habla con tu médico sobre cómo usar la edad corregida.
Cómo favorecer el habla
- Habla con tu bebé a lo largo del día; describe en voz alta lo que estás haciendo
- Lee libros y nombra los dibujos
- Favorece la repetición con canciones y rimas
- Practica la "toma de turnos" respondiendo a los sonidos que hace tu bebé
- Elige la interacción cara a cara en lugar de las pantallas
¿Cuándo hace falta una valoración?
- Una disminución clara de la respuesta a los sonidos y a su nombre
- Ausencia de gorjeos, gestos o contacto visual, o su pérdida
- Un retraso claro en los hitos del lenguaje esperados para su edad
En estas situaciones, habla con tu pediatra; puede ser necesaria una valoración de la audición y del desarrollo. Si tu hijo pierde palabras o habilidades sociales que ya había adquirido, no esperes.
Resumen
El mayor apoyo para el desarrollo del lenguaje es una interacción diaria, cálida y repetida. Hablar, leer y responder a los sonidos de tu bebé nutren su desarrollo; si hay un retraso claro o te preocupa su audición, consulta a un profesional sanitario.
Fuentes
Esta app no sustituye el consejo médico, el diagnóstico ni el tratamiento. Consulta siempre a tu médico o pediatra para las decisiones sobre la salud de tu bebé.