Introducción
Cuando se usa leche de fórmula junto con la leche materna o en su lugar, prepararla correctamente y mantener limpios los biberones es importante para la salud de tu bebé. El objetivo es lograr tanto la consistencia adecuada como una preparación segura.
Normas básicas de preparación
- Lávate las manos y limpia la superficie de preparación y las piezas del biberón; para esterilizar, sigue las indicaciones de tu equipo sanitario y del fabricante del material.
- Mide primero el agua y luego añade la cantidad de polvo indicada con el medidor del envase. No cambies la proporción; no añadas azúcar ni cereales.
- La leche de fórmula en polvo no es estéril. Usa agua potable segura y ten en cuenta que el agua embotellada tampoco es estéril.
- Según el enfoque de la OMS/NHS, la leche de fórmula en polvo estándar se mezcla con agua que se ha hervido y no se ha enfriado por debajo de 70 °C; después se enfría hasta la temperatura de la toma. Los CDC insisten especialmente en el paso del agua caliente para los bebés menores de dos meses, los nacidos prematuros o los que tienen el sistema inmunitario debilitado.
- Si las instrucciones de temperatura del producto difieren de este método, sobre todo en las fórmulas médicas especiales, confirma el método de preparación con tu equipo sanitario antes del primer uso. Para los bebés con mayor riesgo, pregunta por una leche de fórmula líquida lista para tomar que sea adecuada; a estos productos no se les añade agua.
Temperatura y conservación
- Si puedes, prepara cada toma en el momento. Antes de dársela, compruébala dejando caer unas gotas en tu muñeca; no debe notarse caliente.
- No uses el microondas.
- No superes 2 horas desde la preparación ni 1 hora desde el inicio de la toma; guíate por lo que se cumpla antes.
- La leche de fórmula que no se vaya a usar de inmediato y no haya tocado la boca de tu bebé debe enfriarse rápidamente tras prepararla y guardarse enseguida en una nevera a 4 °C o menos; úsala en un plazo de 24 horas. No la dejes fuera dos horas para que se enfríe.
- Cuando termine la toma, desecha lo que sobre; no lo guardes ni lo recalientes.
- Respeta la fecha de caducidad y las indicaciones de uso una vez abierto que figuran en el envase de leche de fórmula en polvo.
¿Qué pueden hacer las familias?
- Alimenta a tu bebé en posición semiincorporada mientras mantienes el contacto visual
- Nunca apoyes el biberón en una almohada dejando a tu bebé solo con él (riesgo de atragantamiento)
- Haz pausas durante la toma para que eructe
¿Cuándo consultar al médico?
- Si tu bebé vomita a menudo o tiene diarrea o estreñimiento
- Si tu bebé rechaza la leche de fórmula o no gana suficiente peso
- Si hay una erupción que se repite, heces con sangre, vómitos u otra señal de una posible alergia, habla con tu médico; la irritabilidad por sí sola no significa que haya una alergia
- Si hay hinchazón de la lengua o la garganta, dificultad para respirar, o si de repente se queda flácido o no responde, llama al número de emergencias de tu zona (911 en México, Argentina, Venezuela, Ecuador, Honduras, Costa Rica, Panamá, Uruguay, República Dominicana, Puerto Rico y Estados Unidos; 112 en España; 123 en Colombia; 131 en Chile; 106 en Perú; 104 en Cuba; 122 en Guatemala; 132 en El Salvador; 141 en Paraguay; 168 en Bolivia)
Resumen
La medición correcta, la higiene y una postura segura son los pilares de la alimentación con biberón. Cuando tengas dudas, guíate por los consejos de tu médico.
Fuentes
Esta app no sustituye el consejo médico, el diagnóstico ni el tratamiento. Consulta siempre a tu médico o pediatra para las decisiones sobre la salud de tu bebé.