Introducción

Una rutina constante antes de dormir le indica a tu bebé que "se acerca la hora de dormir" y puede facilitarle la transición al sueño. La rutina no tiene por qué ser complicada; basta con que sea corta, tranquila y parecida cada día.

Cómo es una buena rutina

  • Corta (unos 20–30 minutos) y predecible
  • Formada por pasos que calman
  • Repetida en el mismo orden cada noche
  • Lejos de las pantallas

Pasos de ejemplo

  1. Un baño tibio o lavarle las manos y la cara
  2. El pijama y un cambio de pañal
  3. Una toma si hace falta; a partir del primer diente, cepillarle los dientes antes de dormir
  4. Una canción de cuna corta o mimos con voz tranquila
  5. Acostar a tu bebé boca arriba en su cama segura; si te viene bien, puedes intentar acostarlo adormilado pero despierto, aunque no es un requisito ni una forma de medir el éxito

¿Qué pueden hacer las familias?

  • Empieza la rutina guiándote por las señales de sueño de tu bebé
  • Mantén la habitación silenciosa, con poca luz y segura
  • Sé constante; puede que no se afiance en unos pocos días, y la paciencia es importante
  • Sigue las normas de sueño seguro; responde a las señales de hambre o de malestar. Habla con tu médico sobre dejar las tomas nocturnas, según la edad, el crecimiento y la salud de tu bebé

¿Cuándo consultar al médico?

  • Si una resistencia fuerte y continuada a dormir está agotando a la familia
  • Si sospechas que el dolor, la fiebre o un problema respiratorio están alterando el sueño
  • Si los problemas de sueño están afectando al desarrollo y a la alimentación

Señales de emergencia

Si tu bebé no puede respirar, tiene los labios o la lengua azulados, sufre una convulsión o no responde, llama al número de emergencias de tu zona (911 en México, Argentina, Venezuela, Ecuador, Honduras, Costa Rica, Panamá, Uruguay, República Dominicana, Puerto Rico y Estados Unidos; 112 en España; 123 en Colombia; 131 en Chile; 106 en Perú; 104 en Cuba; 122 en Guatemala; 132 en El Salvador; 141 en Paraguay; 168 en Bolivia).

Resumen

Una rutina de sueño no es una fórmula mágica; es un hábito constante y tranquilo. Con el tiempo, le da a tu bebé una sensación de seguridad y puede facilitarle el sueño.

Fuentes

Esta app no sustituye el consejo médico, el diagnóstico ni el tratamiento. Consulta siempre a tu médico o pediatra para las decisiones sobre la salud de tu bebé.