Introducción
La piel del recién nacido es más fina y sensible que la de un adulto, y el muñón del cordón umbilical debe mantenerse limpio y seco hasta que se caiga. Unos cuidados sencillos y suaves reducen el riesgo de irritación e infección.
Cuidado del cordón umbilical
- Mantén limpia y seca la zona del ombligo
- Dobla el pañal para que quede por debajo del muñón y la zona se airee
- No tires del muñón; espera a que se caiga solo
- Salvo que tu equipo sanitario lo recomiende expresamente, no pongas alcohol, antiséptico, polvos, aceite ni sustancias a base de hierbas en el ombligo; no lo cubras con el pañal
Cuidado de la piel
- En las primeras semanas, evita los baños frecuentes y largos; bastan baños cortos con agua tibia
- Elige productos suaves y sin perfume
- Seca la piel con suaves toques, sin frotar
- Mantén secos los pliegues de la piel
¿Cuándo consultar al médico?
- Enrojecimiento o hinchazón que se extiende alrededor del ombligo, pus o secreción con mal olor, o un sangrado que no cesa
- Calor en la zona o fiebre en tu bebé
- Una erupción extendida, ampollas o una irritación de la piel que no se cura
Si hay señales de infección en el ombligo, pide que valoren a tu bebé ese mismo día. En un bebé menor de tres meses, una temperatura medida de 38 °C o más requiere una valoración médica sin esperar, incluso después de una vacuna. Pueden aparecer unas gotas de sangre cuando el muñón se desprende; no consideres normal un sangrado que no cesa o que empapa el pañal.
Resumen
Las claves del cuidado del ombligo y de la piel son la limpieza, la sequedad y la suavidad. Si hay enrojecimiento, secreción o fiebre que puedan ser señal de infección, consulta siempre a un profesional sanitario.
Fuentes
Esta app no sustituye el consejo médico, el diagnóstico ni el tratamiento. Consulta siempre a tu médico o pediatra para las decisiones sobre la salud de tu bebé.