Introducción

La dentición es una etapa natural del desarrollo en la que los dientes de leche se abren paso a través de las encías hasta la superficie. En la mayoría de los bebés el primer diente aparece hacia los 6 meses, pero este momento puede variar en varios meses de un bebé a otro. Que un diente salga antes o después no es, por sí solo, señal de un problema.

Señales habituales

  • Más saliva (babeo)
  • Encías rojas, hinchadas y sensibles
  • Ganas de llevarse objetos a la boca y morderlos
  • Irritabilidad y despertares frecuentes
  • Un cambio leve y pasajero en el apetito
  • Mejillas enrojecidas

Formas de calmarlo

  • Masajea suavemente las encías con un dedo limpio
  • Usa mordedores fríos (no congelados); los mordedores que se endurecen en el congelador pueden dañar las encías
  • Limpia las encías con un paño limpio y húmedo
  • Mantén la barbilla y el cuello secos con un paño suave para que la baba no irrite la piel
  • Asegúrate de que todo lo que tu bebé se lleva a la boca sea seguro, lo bastante grande y esté limpio

¿Qué pueden hacer las familias?

  • Dale a tu bebé un poco más de mimos y de atención reconfortante de lo habitual
  • Limpia los mordedores con regularidad
  • No uses collares ni pulseras de dentición de ámbar o de cuentas; conllevan riesgo de estrangulamiento y de que alguna pieza obstruya las vías respiratorias. No uses para la dentición geles ni soluciones anestésicos que contengan benzocaína o lidocaína

¿Cuándo consultar al médico?

Lo siguiente no se explica por la dentición y es necesario revisarlo:

  • Fiebre de 38 °C o más, diarrea o vómitos
  • Rechazo claro de las tomas
  • Decaimiento extremo o un llanto que no cesa

Si notas estas señales, consulta a tu médico en lugar de atribuirlas a la dentición.

Resumen

La dentición es un proceso natural y pasajero. Reconocer bien las señales y calmar a tu bebé de formas seguras hace más llevadera esta etapa. Ante síntomas inusuales o intensos, consulta siempre a un profesional sanitario.

Fuentes

Esta app no sustituye el consejo médico, el diagnóstico ni el tratamiento. Consulta siempre a tu médico o pediatra para las decisiones sobre la salud de tu bebé.