Introducción

Los altibajos emocionales son habituales en el periodo que sigue al parto. Sin embargo, en algunas madres el ánimo bajo, la ansiedad intensa y la pérdida de interés duran más tiempo; esto puede ser compatible con una depresión posparto. No significa que una madre "no sea lo bastante buena", y puede mejorar con apoyo.

¿Qué es?

La depresión posparto es una afección que, después del parto, puede afectar al estado de ánimo, la energía, el sueño y los sentimientos de la madre hacia su bebé. Puede confundirse con el cansancio de cuidar a un bebé, y por eso a menudo pasa desapercibida.

Señales

  • Sentirse triste todo el tiempo
  • Episodios de llanto
  • Preocupación intensa
  • No poder dormir o dormir demasiado
  • Cambios en el apetito
  • Dificultad para crear un vínculo con el bebé
  • Culparse a sí misma

¿Qué pueden hacer las familias?

  • Busca momentos para descansar
  • Reparte la carga en casa
  • Pide apoyo a las personas cercanas
  • No le restes importancia a lo que sientes
  • No esperes mucho tiempo a que las señales "se pasen"

¿Cuándo consultar al médico?

  • Si las señales duran más de 2 semanas
  • Si el día a día se ve notablemente afectado
  • Si aparecen pensamientos de hacerte daño o de hacer daño al bebé
  • Si hay pánico intenso, desesperanza o la sensación de estar desconectada de la realidad

Resumen

La depresión posparto es frecuente y tiene tratamiento. Reconocerla pronto, recibir apoyo y no quedarse sola son muy importantes para la recuperación.

Esta app no sustituye el consejo médico, el diagnóstico ni el tratamiento. Consulta siempre a tu médico o pediatra para las decisiones sobre la salud de tu bebé.