Introducción

La lactancia es la forma más natural de alimentar a un bebé; pero cuando la posición no es la adecuada, tanto la madre como el bebé pueden pasarlo mal. Una buena técnica de lactancia favorece una transferencia eficaz de la leche, reduce el dolor en los pezones y ayuda a que el bebé respire con comodidad.

¿Qué es?

Una buena posición para amamantar es aquella en la que la cabeza, el cuello y el cuerpo del bebé están alineados, el bebé tiene un agarre profundo y la madre está físicamente cómoda. La posición de cuna, la de cuna cruzada, la de balón de rugby y la acostada son las más utilizadas.

Señales de un buen agarre

  • El bebé succiona de forma rítmica y sin causar dolor
  • Las mejillas se ven llenas y la barbilla puede tocar el pecho
  • El pecho se nota más blando al final de la toma
  • La madre no siente un dolor marcado
  • El bebé puede hacer ruidos al tragar

¿Qué pueden hacer las familias?

  • Acerca el bebé al pecho, no el pecho al bebé
  • Mantén el cuerpo del bebé girado hacia ti
  • Asegúrate de que la nariz quede a la altura del pezón
  • Usa una almohada para apoyar el brazo y la espalda si lo necesitas
  • Si hay dolor, vuelve a colocar al bebé; no es necesario aguantarlo

¿Cuándo consultar al médico?

  • Si la lactancia resulta muy dolorosa
  • Si hay grietas o sangrado en los pezones
  • Si el bebé se suelta del pecho a menudo
  • Si el aumento de peso parece insuficiente
  • Si notas que al bebé le cuesta succionar o que está flácido

Resumen

Un buen agarre favorece tanto la alimentación como el vínculo entre la madre y el bebé. La posición más cómoda es aquella en la que el bebé se agarra con eficacia y la madre no tiene que forzar la postura.

Esta app no sustituye el consejo médico, el diagnóstico ni el tratamiento. Consulta siempre a tu médico o pediatra para las decisiones sobre la salud de tu bebé.